|
Los gaucineños, Salvador Martín de Molina y Francisco Prieto Martín, el Lince, protagonizan, en el incomparable marco de la Real Sociedad de Amigos del País de Jaén, una agradable y animada velada poética con motivo de la presentación de su libro de haikús “Nuevos Acentos”.
El acto de presentación estuvo presidido por don Ramón Carrasco Feo, presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Jaén, don Miguel Viribay Abad y don Juan Manuel Molina Damiani, quienes no escatimaron elogios a los autores y a su obra poética. Salvador y Francis estuvieron arropados por una treintena de paisanos venidos para el evento, familiares, amigos y un numeroso público que llenaron a rebosar el Salón de Actos de la Económica, como así es conocida en Jaén esta institución, con el unánime interés de asistir al alumbramiento de la obra poética que hoy se nos presentaba. El poemario “Nuevos Acentos”, consta de dos partes “Levedades” y “Cuatro Segundos” con sesenta haikús cada una y una veintena de delicadas ilustraciones salidas de los sublimes pinceles de Salvador. Poemario de fácil y rápida lectura y relectura, que recogen sentimiento, observaciones, ironías, formas de reírse de uno mismo, lo cotidiano, aquello que está ante nuestros ojos y no reparamos en ello, la naturaleza…; en definitiva, una explosión de emociones intimas que los autores han sentido y sabido plasmar en el papel para deleite de sus lectores. Entre los ciento veinte haikús que hoy nos presentan Salvador y Francis, he elegido dos que por su frescura y carga de ironía, la verdad, me han llegado, el primero lo leo en “Levedades”, este haikús de Salvador expresa en pocas palabras la lucha constante y permanente que mantenemos los «gorditos» con la báscula, la relación de sobrepeso y salud, la permanente confrontación con lo estéticamente correcto, todo ello llevado a la conformidad de un final feliz. Dice este haikús: «esta gordura la acogerá encantada mi sepultura» Este haikús de Francis me recuerda y enlaza con aquel dicho con el que sentenciaba mi padre cuando se hablaba demasiado: «cuanto menos se hable, menos se escribe» o aquellos otros refranes que dicen: «el que mucho habla, mucho se equivoca», «por la boca muere el pez» o este otro «callado, está uno más guapo». Muchas veces, es verdad, no nos damos cuenta de la cantidad de inconvenientes, tonterías y «parpuchos» que decimos, el perjuicio que podemos causar a otros por darle a la sinhueso sin ton ni son. Francis, con un fino sentido de la observación nos llama a la reflexión e intenta persuadirnos del poder del silencio, del estar callado para hablar lo preciso. A mi modo de entender y sentir este haikús, que dura cuatro segundos, es un compendio de sabiduría popular, leamos con atención: «ahora callado es cuando me doy cuenta cuánto he hablado» En definitiva, “Nuevos Acentos” es un libro muy recomendable para los amantes de la poesía y de la pintura, pues expresa ambos conceptos estéticos en su máxima grandeza y sencillez. Naturalmente admirable. Como colofón, tras las delicias poéticas llegaron las gastronómicas, los gaucineños nos reunimos en un prestigioso Club para degustar unos sopicaldos y condumios típicos de Jaén.
|